jueves, septiembre 27, 2007

Cosas que no son justas...

La vida en su conjunto es una puta mierda. Había pasado de ,joder vale, mi novia está embarazada de mi, que chungo, a ,joder, pues la cosa no esta tan mal, podría salir bien y todo. Obviamente Eloísa no iba a abortar ni nada parecido, que lo iba a tener era tan claro para ella como que para vivir hay que respirar. Y yo tengo cierta edad, y pues...adelante. Ambos habíamos estado un poco chocados los primeros días, pero luego, todo genial, ella estaba súper contenta, y yo también, de verla a ella así, de poder estar con ella en esos momentos, de ver que de algunas meteduras de pata salen cosas buenas...Aunque yo tenía algo de miedo, pero si Eloísa estaba feliz con ello, y los dos bien, pues estaba seguro de que ella sabría ayudarme en cualquier cosa en un futuro.
El sábado fuimos a una boda de un primo suyo y ella se lo dijo a todos sus familiares, súper contenta y tal...lo normal.
Pero si dios existe, nos debe de odiar bastante, ya que no nos deja vivir tranquilos ni dos meses. El lunes me fui a trabajar como todos los lunes, y nada, firmando papeles, tocándome las pelotas, lo de siempre. Hasta que a las once menos fui a la maquina a sacarme un café y vi entrar a Eloísa, blanca como una figura de porcelana. Deje el café ahí abandonao en la maquina y fui hacia ella
-Que pasa, que haces aquí?
Ella esta súper blanca, con la mirada perdida.
-Eloísa, por favor, que te pasa?
Ella miraba algún punto de mi camisa, me empecé a preocupar. La puse una mano en el hombro y con la otra le moví la cabeza para que me mirara
-Estoy sangrando
La estire los brazos en seguida para ver si tenía alguna herida...hasta que vi como me miraba. Clavo sus ojos en los míos, aterrorizada. Entonces pensé que ella, antes había tenido un aborto natural...No sabía que decir ni que hacer, por un momento no oí ningún ruido de la oficina ni nada...se paró el tiempo
-Llévame al médico, por favor
Salí de mi paranoia, y la agarre del brazo, fui a mi despacho, guarde un par de carpetas me puse la chaqueta y nos fuimos.
Ella esta ida, blanca, con la mirada perdida y yo más o menos igual...Ojala que no fuera lo que ambos pensábamos...
Llegamos al hospital y tras esperar un rato nos confirmaron que nuestras peores conjeturas eran verdad...Eloísa había tenido otro aborto natural. Yo estaba...puf...en realidad no estaba mal por mí, sino por ella, no sabía qué hacer...Yo sabía que estaba ilusionada con esto, que quería ser madre ahora y siempre que pudiese...y ahora todo se había roto.
Salimos de la sala, ella igual, blanca, con mala cara, ida...y yo sin saber que hacer o que decir. En cuanto salimos a la calle ella se sentó en un escalón y se tapo la cara con las manos. Yo seguía igual, desconcertado...ella empezó a llorar...Yo hice lo único que se me ocurrió en ese momento, que fue levantarla y abrazarla fuerte contra mi mientras llorábamos.
Y ahora ella está destrozada y yo también, y...todo es una mierda

1 comentario:

Anónimo dijo...
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