Problema vecinal ,solucionado por la siempre sonriente Cristina. Y por si mi vecina leer esto :No tengo problemas de impotencia (Cris y sus ocurrencias...mira que decirle que no nos molestase que me estaba ayudando con mis problemas de impotencia...) En fin...el martes 28...mi cumple! Y el mejor regalo, el menos esperado...Un cactus enano! La tarjeta decia así: Un pequeño regalo para que quites UNA radiación, de la pantalla, de la tele...Lo que tu elijas, y feliz cumple. Eloisa
Si ,me lo ha regalado la chica que me hace visitas, y por cierto, el lunes tambien vino. Bueno, tambien fueron buenos regalos pasar la tarde con Xo, Adam, Martín, David y Marisa. Bueno, espero que a quienes lean el blog les guste. Estoy intentando hablar de todas las epocas de mi vida, de lo general a lo particular...con practica lo conseguire. Ahora mi vida esta mas o menos estable... He decidido lanzar este mensaje al amor de mi vida: Amor de mi vida, me he cansado de esperarte, así que si quieres vienes tu y si no me jodo, lo acepto con resignación.
Bueno, quiza los siguientes post sean desagradables, duros o incomprensibles, pero tengo que contarlo, para que todo tenga sentido, y porque me apetece.
Hasta el uno de Diciembre
JL
jueves, noviembre 30, 2006
Ahogo y salvavidas
Septiembre, 1990:
Iba caminando por la calle sin direccion...Me sangraba la nariz...a lo mejor estaba rota,no me extrañaria. Me sente en el bordillo de la calle. Me dolia muchisimo el costado a causa del golpe. Me costaba respirar. Lloraba aunque no me daba cuenta. Estaba harto de que aquel capullo hiciese lo que quisiese conmigo, y no podia evitarlo. Mi hermana se habia ido de casa y mi hermano casi no aparecia. Me sentia tan solo...Casi no podia respirar. Me ahogaba la situacion ,me ahogaba estar en mi casa,con el...Me ahogaba estar tan solo y queria gritar que queria que acabase eso de cualquier forma...de cualquier forma...me asuste a mi mismo por lo que acababa de pensar. Pero al fin y al cabo que mas daba, no se perdia nada importante
-¿Que te ha pasado?
El enano! El maldito enano!El que se sentaba a mi lado. Le odiaba,si, pero con el tiempo era como un perro,una mascota a la que le tenia cariño...Hacia meses que no lo veia ,a causa de las vacaciones de verano. Ahora estaba claro, era lo mas parecido a un amigo ,aunque no lo tratase como tal, pero era lo unico que parecia mostrar un interes sano hacia mi. Alce la vista. Poco le quedaba de enano, su antes pelo lacio estaba alborotado y mas oscuro aun. Me miraba preocupado
-¿Que te ha pasado?-repitio. Su voz habia abandonado casi por completo ese timbre infantil
Intente decirle algo,pero respiraba con mucha dificultad. Baje la cabeza. El se sento a mi lado,en el bordillo
-Que diferendia hay entre tu y yo?-dije al fin-Por que tu estas ahi sentado y soy yo al que le sangra la nariz?
-No lo se, supongo que sera lo que a cada uno le toca,pero no es justo-me dijo- Nunca te dije porque tanto interes contigo,...ahora quiero devolverte el favor, solo te pido que no me veas como un animal que te sigue porque no tiene otra cosa que hacer,porque te equivocas-dijo algo molesto-Y ahora vamonos de aquí
Y doy gracias a dios,si realmente existe, de que ese dia dejase de ser el enano ,para ser David
Iba caminando por la calle sin direccion...Me sangraba la nariz...a lo mejor estaba rota,no me extrañaria. Me sente en el bordillo de la calle. Me dolia muchisimo el costado a causa del golpe. Me costaba respirar. Lloraba aunque no me daba cuenta. Estaba harto de que aquel capullo hiciese lo que quisiese conmigo, y no podia evitarlo. Mi hermana se habia ido de casa y mi hermano casi no aparecia. Me sentia tan solo...Casi no podia respirar. Me ahogaba la situacion ,me ahogaba estar en mi casa,con el...Me ahogaba estar tan solo y queria gritar que queria que acabase eso de cualquier forma...de cualquier forma...me asuste a mi mismo por lo que acababa de pensar. Pero al fin y al cabo que mas daba, no se perdia nada importante
-¿Que te ha pasado?
El enano! El maldito enano!El que se sentaba a mi lado. Le odiaba,si, pero con el tiempo era como un perro,una mascota a la que le tenia cariño...Hacia meses que no lo veia ,a causa de las vacaciones de verano. Ahora estaba claro, era lo mas parecido a un amigo ,aunque no lo tratase como tal, pero era lo unico que parecia mostrar un interes sano hacia mi. Alce la vista. Poco le quedaba de enano, su antes pelo lacio estaba alborotado y mas oscuro aun. Me miraba preocupado
-¿Que te ha pasado?-repitio. Su voz habia abandonado casi por completo ese timbre infantil
Intente decirle algo,pero respiraba con mucha dificultad. Baje la cabeza. El se sento a mi lado,en el bordillo
-Que diferendia hay entre tu y yo?-dije al fin-Por que tu estas ahi sentado y soy yo al que le sangra la nariz?
-No lo se, supongo que sera lo que a cada uno le toca,pero no es justo-me dijo- Nunca te dije porque tanto interes contigo,...ahora quiero devolverte el favor, solo te pido que no me veas como un animal que te sigue porque no tiene otra cosa que hacer,porque te equivocas-dijo algo molesto-Y ahora vamonos de aquí
Y doy gracias a dios,si realmente existe, de que ese dia dejase de ser el enano ,para ser David
sábado, noviembre 25, 2006
Salida de la nada
Al fin viernes. Un café en el bar cercano a la oficina, lejos de la vecina,...y de cualquier cosa. Me subo a seguir trabajando. Lucia me dice que hay alguien esperándome...Inmediatamente pienso en la vecina, pero no puede ser...Seguro que es alguien conocido o lo que sea, claro el martes hago 33...Sera eso. Pero ni lo uno ni lo otro. Una chica joven que no había visto nunca, con pantalones de pana grises y cazadora roja y negra. Detrás de unas gafas de pasta roja se esconden unos ojos almendrados. Sigo mirándola, observando su pelo castaño, sus manos...Ella me mira esperando a que baje de los mundos de jupy. Era de una empresa de marketing, venía a traer los resultados de un estudio en mano.-Realmente yo no tendría que hacer esas cosas, pero hay ajustes de presupuesto y no me va el paro-Dijo ella, Eloísa-De que estas allí?-De todo un poco, secretaría, organizadora de viajes, recepcionista...- Dijo con un deje de amargura-Uf, que paciencia, no?-Bueno, es el castigo que me toco...Bueno en fin, no te voy a aburrir con mi vida- dijo, como si me molestase, cosa que no hacia- Así que, seguramente nos veremos en otra ocasión-Claro-Bueno, saco el culo de tu oficina para no acabar con él en la oficina del Inem-No te he dicho mi nombre-Dije cuando abría la puerta-Lo he leído en la placa-comento distraída- Además, volveré, así que me vas a ver la cara muchas veces mas-Si?- pregunte divertido-Tantas que me echaras de menos cuando deje de venir-me respondió con una sonrisa- Así pues, señor Ludeña, buen fin de semana, y hasta muy pronto.Dije adiós 1 minuto después. Vaya, me impresiono. Era una chica muy natural, despreocupada, no sé. Por lo que vi, llevaba muy bien sus gafas, se estaba dejando de morder las uñas y tenia algún tipo de animal domestico con pelo pardo. Es lo que da mi trabajo y ser observador. Veremos que tipo de persona da el suyo.
jueves, noviembre 23, 2006
¿Porque me pasa esto ahora a mi?
Una tarde de jueves cualquiera con Marisa, la mujer de vibrante sonrisa. Nos hemos hechado unas risas en el msn, y luego la pegue una paliza al sonic. Al rato de marcharse oi el timbre...Seria ella se le habria olvidado algo. Pero no era ella...sino
LA VECINA DEL 5º... Una tia loca que me tiraba cosas a la cuerda con una precision increible. Es la undecima vez que baja en 2 semanas. Me dice que se le ha caido un tanga en mi cuerda...Yo estaba alli, detras de la puerta y con el alma en los pies. La cierro la puerta en las narices y me voy a la cocina. Abro la ventana y veo la prenda en una cuerda. Coloco el dedo bajo la cuerda y pego un tiron. El tanga se cae. Imagino que es la vecina quien esta cayendo...sonrio ligeramente. Suena el timbre otra vez. No abro la puerta simplemente grito: ¡Lo siento pero se ha caido! La oigo suspirar y subir las escaleras. En esos momentos me pregunto si habra un manual de como matar a la vecina del 5º... Toda la buena tarde que habia pasado olvidada por la encantadora vecina del 5º
LA VECINA DEL 5º... Una tia loca que me tiraba cosas a la cuerda con una precision increible. Es la undecima vez que baja en 2 semanas. Me dice que se le ha caido un tanga en mi cuerda...Yo estaba alli, detras de la puerta y con el alma en los pies. La cierro la puerta en las narices y me voy a la cocina. Abro la ventana y veo la prenda en una cuerda. Coloco el dedo bajo la cuerda y pego un tiron. El tanga se cae. Imagino que es la vecina quien esta cayendo...sonrio ligeramente. Suena el timbre otra vez. No abro la puerta simplemente grito: ¡Lo siento pero se ha caido! La oigo suspirar y subir las escaleras. En esos momentos me pregunto si habra un manual de como matar a la vecina del 5º... Toda la buena tarde que habia pasado olvidada por la encantadora vecina del 5º
viernes, noviembre 17, 2006
Acabando el tema
Después del primer encuentro en la cafeteria, quede esa noche con ella. Llevaba una camiseta verde azulada y un pantalón blanco. Tenia algunos mechones de pelo recogidos con horquillas. Dimos una vuelta por el parque de aluche y hablamos de cosas irrelevantes. Poco sabia de ella: sabia que se llamaba Miriam, donde trabajaba, que vivia en aluche...pero tan siquiera sabia su edad. Y eso que habiamos estado hablando una hora y cuarto. Al final entramos en un bar bastante lleno. Ella se sento en un taburete de la barra. La imite.
-¿Una cerveza?
-No bebo, Straigh Edge-Respondí
Me miró y sonrio.
-¿Sabes que para ver a traves de una ventana tienes que correr la cortina a parte de subir la persiana?
No sabia que responderle, no entendia lo que me queria decir. Volvio a soltar una sonrisa digna de la gioconda .A los pocos segundo se levanto y se fue hacia la puerta
-¿A donde vas?
-Si quieres algo de mi buscame en un mcdonals-dijo de espaldas
Después de esa noche de desconcierto a la semana la encontre en el bar, cosa que ya he relatado anteriormente. Quedamos y me lo pasé genial. Otra semana y media después, tras varias llamadas y tiras y aflojas volvimos a quedar. Esa noche me acosté con ella. Lo que vino después esta difuso en mi mente. Recuerdo llamadas, contestaciones... Al final dejo de responder a las llamadas, se habría cansado de su juguete. Después de eso paso lo de la cafeteria(Otra vez). Desde entonces no la he vuelto a ver. Zanjo el tema ,medio explicando todo lo ocurrido. Lo zanjo, no quiero hablar mas de ello porque escuece. Así pues se cierra un capitulo del libro de mi vida, uno que por nada del mundo reabriré.
-¿Una cerveza?
-No bebo, Straigh Edge-Respondí
Me miró y sonrio.
-¿Sabes que para ver a traves de una ventana tienes que correr la cortina a parte de subir la persiana?
No sabia que responderle, no entendia lo que me queria decir. Volvio a soltar una sonrisa digna de la gioconda .A los pocos segundo se levanto y se fue hacia la puerta
-¿A donde vas?
-Si quieres algo de mi buscame en un mcdonals-dijo de espaldas
Después de esa noche de desconcierto a la semana la encontre en el bar, cosa que ya he relatado anteriormente. Quedamos y me lo pasé genial. Otra semana y media después, tras varias llamadas y tiras y aflojas volvimos a quedar. Esa noche me acosté con ella. Lo que vino después esta difuso en mi mente. Recuerdo llamadas, contestaciones... Al final dejo de responder a las llamadas, se habría cansado de su juguete. Después de eso paso lo de la cafeteria(Otra vez). Desde entonces no la he vuelto a ver. Zanjo el tema ,medio explicando todo lo ocurrido. Lo zanjo, no quiero hablar mas de ello porque escuece. Así pues se cierra un capitulo del libro de mi vida, uno que por nada del mundo reabriré.
lunes, noviembre 06, 2006
La que espero que sea la ultima
Viernes,3 de Octubre de 2006
Estaba harto de conducir bajo la lluvia, asi que aparqué donde pude y me metí en un bar. Era el mismo donde habia conocido a Miriam. Pero no la buscaba, simplemente quería descansar, sentarme sin preocuparme de la carretera. Me senté en una mesa, pedí una manzanilla y hundí la cabeza entre las manos. Tenia algo de frio a causa de la humedad del ambiente.
Al cabo de unos 15 minutos alguien se sento enfrente mia. Levante la mirada y la ví. Ella sonrio ,puso su mano sobre la mia y dijo:
-¿Perdido mas perdida,hacen al menos un encontrado?
Mire hacia abajo. Una parte de mí quería abrazarla y sentirla como en aquella noche de Septiembre. Pero a la otra parte le abrasaba la mano que estaba sobre la mía. Ella había jugado conmigo, me ocultaba cosas y no se que pretendia con esto. Retire la mano como un automata y me levanté atropelladamente. Ella me miraba, aun sentada. Fui rapidamente hacia la salida, habia tenido suficiente. Estaba cansado de juegos, mentiras ,cosas que ocultar...No comprendía porque tenia que convertir algo tan sencillo en una entramada red de sombras y misterio... Me venia a la mente la imagen de Cristina, la imagen de esa sonrisa que ponía al ver mi cara despues de decir lo que pensaba y lo que sentía con aplastante sinceridad.
Estaba en la calle,a un metro de la puerta del bar. La lluvia caia con violencia sobre el suelo. La puerta se abrio y ella salio disparada hacia mí. Me di la vuelta y ella se paró enfrente mia,bajo la lluvia.
-¡¿Que haces?!-dijo alterada
-¡¿Pensaste que podrias hacer conmigo lo que quisieras y cuando me llamaras iria corriendo?! No puedo,no puedo contigo. No necesito a nadie que me joda mas, y menos alguien como tú.
Me miro atonita por mis palabras.
-Aqui empezo y aqui se acaba, basta de mentiras,de juegos,no lo quiero,paso,date la vuelta y vete por donde has venido- dije respirando con dificultad
-Pero- empezó a decir
-¡Basta!
La mire, mire sus ojos llenos de dudas e incomprension. Me di la vuelta. Me agarro por el brazo,con fuerza.
-¡Pero tu me gustas!-Despues de soltar eso,empezo a esbozar una pequeña sonrisa.
Baje la mirada
-Es tarde para decir eso,para arreglarlo-dije con amargura y una profunda tristeza.
Me di la vuelta y me dirigi hacia el coche. Ella se quedo quieta un momento
-¡Jade,espera!-grito en el sitio-¡Espera!
Me fui de alli todo lo rapido que pude. Me costaba tragar la saliva,me costaba respirar. Entré en el coche. Estaba empapado. En mi cara, un par de gotas se juntaron a las de la lluvia. La odiaba por jugar conmigo,por haberse sentado enfrente mia. Me odiaba a mi mismo por haberlo hecho. Sentía una rabia y un malestar...Me dolia el brazo,del agarron que me había dado. Mira alrededor y arranqué. Tenia que salir de alli.
Estaba harto de conducir bajo la lluvia, asi que aparqué donde pude y me metí en un bar. Era el mismo donde habia conocido a Miriam. Pero no la buscaba, simplemente quería descansar, sentarme sin preocuparme de la carretera. Me senté en una mesa, pedí una manzanilla y hundí la cabeza entre las manos. Tenia algo de frio a causa de la humedad del ambiente.
Al cabo de unos 15 minutos alguien se sento enfrente mia. Levante la mirada y la ví. Ella sonrio ,puso su mano sobre la mia y dijo:
-¿Perdido mas perdida,hacen al menos un encontrado?
Mire hacia abajo. Una parte de mí quería abrazarla y sentirla como en aquella noche de Septiembre. Pero a la otra parte le abrasaba la mano que estaba sobre la mía. Ella había jugado conmigo, me ocultaba cosas y no se que pretendia con esto. Retire la mano como un automata y me levanté atropelladamente. Ella me miraba, aun sentada. Fui rapidamente hacia la salida, habia tenido suficiente. Estaba cansado de juegos, mentiras ,cosas que ocultar...No comprendía porque tenia que convertir algo tan sencillo en una entramada red de sombras y misterio... Me venia a la mente la imagen de Cristina, la imagen de esa sonrisa que ponía al ver mi cara despues de decir lo que pensaba y lo que sentía con aplastante sinceridad.
Estaba en la calle,a un metro de la puerta del bar. La lluvia caia con violencia sobre el suelo. La puerta se abrio y ella salio disparada hacia mí. Me di la vuelta y ella se paró enfrente mia,bajo la lluvia.
-¡¿Que haces?!-dijo alterada
-¡¿Pensaste que podrias hacer conmigo lo que quisieras y cuando me llamaras iria corriendo?! No puedo,no puedo contigo. No necesito a nadie que me joda mas, y menos alguien como tú.
Me miro atonita por mis palabras.
-Aqui empezo y aqui se acaba, basta de mentiras,de juegos,no lo quiero,paso,date la vuelta y vete por donde has venido- dije respirando con dificultad
-Pero- empezó a decir
-¡Basta!
La mire, mire sus ojos llenos de dudas e incomprension. Me di la vuelta. Me agarro por el brazo,con fuerza.
-¡Pero tu me gustas!-Despues de soltar eso,empezo a esbozar una pequeña sonrisa.
Baje la mirada
-Es tarde para decir eso,para arreglarlo-dije con amargura y una profunda tristeza.
Me di la vuelta y me dirigi hacia el coche. Ella se quedo quieta un momento
-¡Jade,espera!-grito en el sitio-¡Espera!
Me fui de alli todo lo rapido que pude. Me costaba tragar la saliva,me costaba respirar. Entré en el coche. Estaba empapado. En mi cara, un par de gotas se juntaron a las de la lluvia. La odiaba por jugar conmigo,por haberse sentado enfrente mia. Me odiaba a mi mismo por haberlo hecho. Sentía una rabia y un malestar...Me dolia el brazo,del agarron que me había dado. Mira alrededor y arranqué. Tenia que salir de alli.
jueves, noviembre 02, 2006
Tardes de invierno
Diciembre 1980
Recuerdo aquellas tardes de invierno. Mi madre me calentaba leche y me la vertia en una taza. Solia ir al estudio de mi padre. El tenia como hobbie montar maquetas; de aviones,barcos, trenes...Siempre lo hacia los jueves. Yo me sentaba en un sofa ,a un metro y medio de donde estaba el y miraba su trabajo y disfrutaba del olor de madera recien lijada. Lijaba las piezas, a veces las barnizaba, luego las pegaba y las dejaba en lo alto de una estanteria.
Algunos fines de semana mi padre pintaba las maquetas con mi hermano. Yo era pequeño para ayudarle a lijar o a pintar...
Recuerdo la ultima tarde que lo hizo. Llovia. Yo miraba por la ventana mientras mi padre estaba en el escritorio uniendo unas piezas. Me miro, se levanto, y me sento en una silla a su lado. Yo ya sabia que algo no estaba bien.
Recuerdo aquellas tardes de invierno. Mi madre me calentaba leche y me la vertia en una taza. Solia ir al estudio de mi padre. El tenia como hobbie montar maquetas; de aviones,barcos, trenes...Siempre lo hacia los jueves. Yo me sentaba en un sofa ,a un metro y medio de donde estaba el y miraba su trabajo y disfrutaba del olor de madera recien lijada. Lijaba las piezas, a veces las barnizaba, luego las pegaba y las dejaba en lo alto de una estanteria.
Algunos fines de semana mi padre pintaba las maquetas con mi hermano. Yo era pequeño para ayudarle a lijar o a pintar...
Recuerdo la ultima tarde que lo hizo. Llovia. Yo miraba por la ventana mientras mi padre estaba en el escritorio uniendo unas piezas. Me miro, se levanto, y me sento en una silla a su lado. Yo ya sabia que algo no estaba bien.
miércoles, noviembre 01, 2006
En la cafeteria
Agosto 2006
La vi sentada en una mesa, escribiendo en una servilleta de papel. Delante tenia un vaso, con lo que parecía Nesquick...Estaba preciosa...llevaba una camiseta blanca, de esas de atar al cuello y un pirata vaquero de color azul claro terminado en doblez americano y unas sandalias, blancas también. El pelo le caía por la cara, por los hombros...Me senté en su misma mesa, delante de ella. Alzó la vista y me miro a los ojos, como si ellos le fueran a decir si realmente era aquel chico que conoció semanas atrás. Al final sonrió y dijo:
-Vaya,...es el chico que pasea por el boulevard de los sueños rotos...
-Vaya, es la chica que escuchaba green day de camino al mcdonals
Ella sonrió y soltó el bolígrafo que tenia entre los dedos. Me taladraba con la mirada, y eso me enloquecía, lo odiaba...pero me encantaba.
-¿Por qué te marchaste?- la dije, intentando huir de aquellos ojos.
-No estoy segura, fue un impulso
Hubo un pequeño silencio. La miré. Ella se había inclinado hacia delante y había apoyado su cabeza en su mano derecha, seguramente para verme mejor. Cogí la servilleta que antes había estado pintando...Había monigotes, formas geométricas...
-¿Puedo invitarte a algo?
Levante la vista de el papel. Ella estaba allí, sin quitarme la vista de encima. Su rostro era joven y rebosaba claridad.
-Claro, ...¿un café?
Ella sonrió y se levanto. Yo intentaba contener ese nerviosismo que me asaltaba el cuerpo. Empecé a juguetear con los anillos, por que tenia la necesidad irracional de tener algo entre las manos. Entonces ella dejo una taza de café delante mía y volvió a su asiento. Durante un instante me miro las manos, y luego volvió a observar mi rostro. Al cabo de unos segundos bajo la mirada.
-Siento lo del otro día
La mire, intentando buscar en ella un indicio que me indicara que no estaba siendo sincera, pero no lo encontré.
-Bueno, hay una forma de que me compensaras
Ella sonrió, mostrando unos dientes color marfil perfectamente alineados.
-Te acabo de invitar, ¿te parece poco?
La mire, extrañado.
-Deberías compensarme esto...quizás invitándome a cenar...
Sonreí. Ella me miraba con cara de niña. Había dejado de jugar con los anillos, aunque esa mirada seguía incomodándome.
-Si no te marchas entre el segundo plato y el postre...seria un placer invitarte a cenar.
volvió el cuello y miro hacia otro lado unos segundos. Después me miro y asintió. Después miro su vaso y lo apuro. Lo dejo en la mesa con cuidado y se levanto. Se dirigía a la salida. Me levante y la agarre por la muñeca. Tenia una piel suave...y caliente. Giro el cuello y me miro. Después se mordió el labio inferior y se giro del todo. La solté y la mire a los ojos.
-Valla, ya no me esquivas la mirada.
-Lo siento, pero con esas cosas podrías matar-dije apoyándome en una columna
Ella se rió y se acerco a mí
-No te haces una idea...deberías haberme dicho que te incomodaba
La mire sorprendido y extrañado
-Si sabias que me incomodaba, ¿por qué lo has seguido haciendo?
Ella sonrió y se metió la mano en el bolsillo del vaquero. Fijo la mirada en el suelo
-¿Me vas a decir como localizarte o tengo que preguntar en el Mcdonals?
Ella levanto la vista y sonrió. Saco un rotulador del bolsillo y me cogió la mano. Note sus dedos suaves y cálidos sujetando mi mano en el aire. En ella apunto un numero de un teléfono móvil. Al acabar me soltó la mano y me miró
-No he puesto mi nombre ,porque no creo que nadie mas te escriba su numero en la mano,¿De acuerdo?
-Sonreí y me mire la mano. Ella me la aparto y me dio un beso en la mejilla.
-Hoy no puedo, pero el resto de la semana...soy toda tuya-dijo sonriendo.
Y con esto emprendió el camino hasta la puerta. Me volví a mirar la mano...
-¡Miriam!¡Espera!
Ella se detuvo y se giro para mirarme. Saque mi móvil y comencé a marcar aquellos números escritos en el dorso de mi mano. Ella cruzo los brazos y frunció el entrecejo. Al momento, algo en su pantalón comenzó a sonar. Reconocí que la melodía era American Idiot, de Green day.
Ella sonrío
-Te voy a regalar un poquito de confianza por tu cumpleaños
Mire mi móvil y recordé algo
-¿Cuándo es tu cumpleaños?-dije guardando el móvil en el bolsillo trasero de mi pantalón
Ella me miro, como buscando algo
-Si lo que quieres saber es mi edad, has equivocado la pregunta
Su mirada se posó en mi brazo y se fijo en lo que me sobresalía de los tatuajes de mi brazo izquierdo. Temí que no la gustaran.
-Solo quería saber tu cumpleaños
Se acerco un poco a mi, sin quitar la vista de mi brazo. Luego levanto la mirada y volvió a clavar sus ojos en los míos. Tenia el rostro claro, sincero,... sonrió y se dio la vuelta. La observe mientras caminaba hacia la puerta. Antes de abrirla se giro un poco y volvió a mirarme
-Dos del uno de mil novecientos ochenta y uno.Y dicho esto abrió la puerta y se marcho, aunque yo seguí mirando la puerta, como si aun estuviera allí...
La vi sentada en una mesa, escribiendo en una servilleta de papel. Delante tenia un vaso, con lo que parecía Nesquick...Estaba preciosa...llevaba una camiseta blanca, de esas de atar al cuello y un pirata vaquero de color azul claro terminado en doblez americano y unas sandalias, blancas también. El pelo le caía por la cara, por los hombros...Me senté en su misma mesa, delante de ella. Alzó la vista y me miro a los ojos, como si ellos le fueran a decir si realmente era aquel chico que conoció semanas atrás. Al final sonrió y dijo:
-Vaya,...es el chico que pasea por el boulevard de los sueños rotos...
-Vaya, es la chica que escuchaba green day de camino al mcdonals
Ella sonrió y soltó el bolígrafo que tenia entre los dedos. Me taladraba con la mirada, y eso me enloquecía, lo odiaba...pero me encantaba.
-¿Por qué te marchaste?- la dije, intentando huir de aquellos ojos.
-No estoy segura, fue un impulso
Hubo un pequeño silencio. La miré. Ella se había inclinado hacia delante y había apoyado su cabeza en su mano derecha, seguramente para verme mejor. Cogí la servilleta que antes había estado pintando...Había monigotes, formas geométricas...
-¿Puedo invitarte a algo?
Levante la vista de el papel. Ella estaba allí, sin quitarme la vista de encima. Su rostro era joven y rebosaba claridad.
-Claro, ...¿un café?
Ella sonrió y se levanto. Yo intentaba contener ese nerviosismo que me asaltaba el cuerpo. Empecé a juguetear con los anillos, por que tenia la necesidad irracional de tener algo entre las manos. Entonces ella dejo una taza de café delante mía y volvió a su asiento. Durante un instante me miro las manos, y luego volvió a observar mi rostro. Al cabo de unos segundos bajo la mirada.
-Siento lo del otro día
La mire, intentando buscar en ella un indicio que me indicara que no estaba siendo sincera, pero no lo encontré.
-Bueno, hay una forma de que me compensaras
Ella sonrió, mostrando unos dientes color marfil perfectamente alineados.
-Te acabo de invitar, ¿te parece poco?
La mire, extrañado.
-Deberías compensarme esto...quizás invitándome a cenar...
Sonreí. Ella me miraba con cara de niña. Había dejado de jugar con los anillos, aunque esa mirada seguía incomodándome.
-Si no te marchas entre el segundo plato y el postre...seria un placer invitarte a cenar.
volvió el cuello y miro hacia otro lado unos segundos. Después me miro y asintió. Después miro su vaso y lo apuro. Lo dejo en la mesa con cuidado y se levanto. Se dirigía a la salida. Me levante y la agarre por la muñeca. Tenia una piel suave...y caliente. Giro el cuello y me miro. Después se mordió el labio inferior y se giro del todo. La solté y la mire a los ojos.
-Valla, ya no me esquivas la mirada.
-Lo siento, pero con esas cosas podrías matar-dije apoyándome en una columna
Ella se rió y se acerco a mí
-No te haces una idea...deberías haberme dicho que te incomodaba
La mire sorprendido y extrañado
-Si sabias que me incomodaba, ¿por qué lo has seguido haciendo?
Ella sonrió y se metió la mano en el bolsillo del vaquero. Fijo la mirada en el suelo
-¿Me vas a decir como localizarte o tengo que preguntar en el Mcdonals?
Ella levanto la vista y sonrió. Saco un rotulador del bolsillo y me cogió la mano. Note sus dedos suaves y cálidos sujetando mi mano en el aire. En ella apunto un numero de un teléfono móvil. Al acabar me soltó la mano y me miró
-No he puesto mi nombre ,porque no creo que nadie mas te escriba su numero en la mano,¿De acuerdo?
-Sonreí y me mire la mano. Ella me la aparto y me dio un beso en la mejilla.
-Hoy no puedo, pero el resto de la semana...soy toda tuya-dijo sonriendo.
Y con esto emprendió el camino hasta la puerta. Me volví a mirar la mano...
-¡Miriam!¡Espera!
Ella se detuvo y se giro para mirarme. Saque mi móvil y comencé a marcar aquellos números escritos en el dorso de mi mano. Ella cruzo los brazos y frunció el entrecejo. Al momento, algo en su pantalón comenzó a sonar. Reconocí que la melodía era American Idiot, de Green day.
Ella sonrío
-Te voy a regalar un poquito de confianza por tu cumpleaños
Mire mi móvil y recordé algo
-¿Cuándo es tu cumpleaños?-dije guardando el móvil en el bolsillo trasero de mi pantalón
Ella me miro, como buscando algo
-Si lo que quieres saber es mi edad, has equivocado la pregunta
Su mirada se posó en mi brazo y se fijo en lo que me sobresalía de los tatuajes de mi brazo izquierdo. Temí que no la gustaran.
-Solo quería saber tu cumpleaños
Se acerco un poco a mi, sin quitar la vista de mi brazo. Luego levanto la mirada y volvió a clavar sus ojos en los míos. Tenia el rostro claro, sincero,... sonrió y se dio la vuelta. La observe mientras caminaba hacia la puerta. Antes de abrirla se giro un poco y volvió a mirarme
-Dos del uno de mil novecientos ochenta y uno.Y dicho esto abrió la puerta y se marcho, aunque yo seguí mirando la puerta, como si aun estuviera allí...
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