viernes, abril 13, 2007

Revolviendo...

Mi casa estaba llena de trastos de los dos, ya que yo también estaba moviendo cosas para hacer sitio. Estaba quitando cosas del armario con Elo. Entonces ella saco una caja negra de piel.
-Esto también lo meto en una caja?-Pregunto
Me la tendió y la cogí. Fui con ella hasta la mesilla. La deje encima y abrí el primer cajón. Busque la llave, que estaba en una funda roja. Cuando la encontré abrí la caja. Estaba llena de cajitas de joyería. Ahí tenia esclavas y medallas que me regalaron de bebe o de niño, cadenas y anillos de mi padre...
-Ven
Ella se sentó a mi lado en la cama. Fuimos sacando esclavas y cadenas mías que llevaba de pequeño y riéndonos mientras. Hasta que saque la cajita de un anillo de mi padre. Él lo llevaba siempre. Era de oro, con una piedra ovalada verde oscura, como los anillos que se llevaban antes. Me encantaba el anillo y cuando murió no pare hasta quedármelo. Cuando era adolescente no lo llevaba por miedo a estropearlo o a perderlo y con el tiempo dejo de valerme. Al quedarme empanao ella se levanto y siguió recogiendo. Abrí la caja y saque el anillo. Empezó a hacerse de noche así que encendí la lámpara de la mesa de noche
-Si vas a encender una luz enciende una menos mierda
Yo me reí. Recogí todo lo que había sacado de la caja y la cerré. Todo menos el anillo
-Ven aquí
Ella vino hacia mí y se quedo de pie delante mía.
-Extiende las dos manos
Ella lo hizo intrigada.
-Y ahora cierra los ojos
Me miro extrañada y los cerro
Abrí la mano y mire el anillo. Se lo coloque en el dedo anular de la mano izquierda, junto a otro con un brillante amarillo. Ella abrió los ojos y palideció
-Tranquila, no te voy a pedir matrimonio!
Ella rio
-Vaya, y yo que pensé que algún día si!
-Algún día si, esta noche no
Ella sonrió y asintió
-Que es?
-Era de mi padre
Ella me miro. Inicio el movimiento de ir a quitárselo pero le agarre las manos
-A mi hace años que no me vale...Quiero que te lo quedes tu
-Pero...estas seguro?
-Claro que si, prefieres que este en una caja 20 años o más muerto de risa? No, y yo se que tú te pones siempre los mismos anillos todos los días
Ella se mordió el labio mirándome. Se miro la mano izquierda un rato hasta que al final se quito el anillo del dedo corazón. Abrió el cajón de la mesilla y lo tiro al fondo. Volvió a mirarse la mano y sonrió
-Solo te lo voy a preguntar una vez más. Estas seguro?
-Me quieres?
-Si-dijo extrañada
-Pues ya te has respondido tu sola
Sonrió y me abrazo. No pude evitar mirar el cajón. Sabia de sobra que el anillo que estaba dentro se lo había regalado alguien con quien estuvo saliendo hace mucho tiempo. También sabía que el anillo no era un simple brillante engarzado en un circulo de plata. Que lo arrojase al fondo del cajón como si fuera un calcetín para que no le hiciera sombra al anillo que le acababa de dar...era algo importante para mí, al igual que para ella haberle dado aquel anillo. Todo empieza a encajar


1 comentario:

Anónimo dijo...

Excepto tu cabeza!toc,toc! Hay alguien?!