Una tarde de jueves cualquiera con Marisa, la mujer de vibrante sonrisa. Nos hemos hechado unas risas en el msn, y luego la pegue una paliza al sonic. Al rato de marcharse oi el timbre...Seria ella se le habria olvidado algo. Pero no era ella...sino
LA VECINA DEL 5º... Una tia loca que me tiraba cosas a la cuerda con una precision increible. Es la undecima vez que baja en 2 semanas. Me dice que se le ha caido un tanga en mi cuerda...Yo estaba alli, detras de la puerta y con el alma en los pies. La cierro la puerta en las narices y me voy a la cocina. Abro la ventana y veo la prenda en una cuerda. Coloco el dedo bajo la cuerda y pego un tiron. El tanga se cae. Imagino que es la vecina quien esta cayendo...sonrio ligeramente. Suena el timbre otra vez. No abro la puerta simplemente grito: ¡Lo siento pero se ha caido! La oigo suspirar y subir las escaleras. En esos momentos me pregunto si habra un manual de como matar a la vecina del 5º... Toda la buena tarde que habia pasado olvidada por la encantadora vecina del 5º
jueves, noviembre 23, 2006
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2 comentarios:
Que malas son las vecinas...vamos todos a comprarnos una urbanizacion entera de chalets pa nosotros solos!
Me ha echo reir esta historia, en casa de mis padres teniamos la vecina del bajo, que siempre estaba dando por saco, molestando, y la tipica vecina fisgona que todos los dias iba a por una pizca de sal, una patata, un huevo... hace años que no vivo alli, y tiene gracia echo de menos esos comentarios con mi padre y esas risas cada vez que llamaban a la puerta y sabiamos que era la dichosa vecina...
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