Agosto 2006
La vi sentada en una mesa, escribiendo en una servilleta de papel. Delante tenia un vaso, con lo que parecía Nesquick...Estaba preciosa...llevaba una camiseta blanca, de esas de atar al cuello y un pirata vaquero de color azul claro terminado en doblez americano y unas sandalias, blancas también. El pelo le caía por la cara, por los hombros...Me senté en su misma mesa, delante de ella. Alzó la vista y me miro a los ojos, como si ellos le fueran a decir si realmente era aquel chico que conoció semanas atrás. Al final sonrió y dijo:
-Vaya,...es el chico que pasea por el boulevard de los sueños rotos...
-Vaya, es la chica que escuchaba green day de camino al mcdonals
Ella sonrió y soltó el bolígrafo que tenia entre los dedos. Me taladraba con la mirada, y eso me enloquecía, lo odiaba...pero me encantaba.
-¿Por qué te marchaste?- la dije, intentando huir de aquellos ojos.
-No estoy segura, fue un impulso
Hubo un pequeño silencio. La miré. Ella se había inclinado hacia delante y había apoyado su cabeza en su mano derecha, seguramente para verme mejor. Cogí la servilleta que antes había estado pintando...Había monigotes, formas geométricas...
-¿Puedo invitarte a algo?
Levante la vista de el papel. Ella estaba allí, sin quitarme la vista de encima. Su rostro era joven y rebosaba claridad.
-Claro, ...¿un café?
Ella sonrió y se levanto. Yo intentaba contener ese nerviosismo que me asaltaba el cuerpo. Empecé a juguetear con los anillos, por que tenia la necesidad irracional de tener algo entre las manos. Entonces ella dejo una taza de café delante mía y volvió a su asiento. Durante un instante me miro las manos, y luego volvió a observar mi rostro. Al cabo de unos segundos bajo la mirada.
-Siento lo del otro día
La mire, intentando buscar en ella un indicio que me indicara que no estaba siendo sincera, pero no lo encontré.
-Bueno, hay una forma de que me compensaras
Ella sonrió, mostrando unos dientes color marfil perfectamente alineados.
-Te acabo de invitar, ¿te parece poco?
La mire, extrañado.
-Deberías compensarme esto...quizás invitándome a cenar...
Sonreí. Ella me miraba con cara de niña. Había dejado de jugar con los anillos, aunque esa mirada seguía incomodándome.
-Si no te marchas entre el segundo plato y el postre...seria un placer invitarte a cenar.
volvió el cuello y miro hacia otro lado unos segundos. Después me miro y asintió. Después miro su vaso y lo apuro. Lo dejo en la mesa con cuidado y se levanto. Se dirigía a la salida. Me levante y la agarre por la muñeca. Tenia una piel suave...y caliente. Giro el cuello y me miro. Después se mordió el labio inferior y se giro del todo. La solté y la mire a los ojos.
-Valla, ya no me esquivas la mirada.
-Lo siento, pero con esas cosas podrías matar-dije apoyándome en una columna
Ella se rió y se acerco a mí
-No te haces una idea...deberías haberme dicho que te incomodaba
La mire sorprendido y extrañado
-Si sabias que me incomodaba, ¿por qué lo has seguido haciendo?
Ella sonrió y se metió la mano en el bolsillo del vaquero. Fijo la mirada en el suelo
-¿Me vas a decir como localizarte o tengo que preguntar en el Mcdonals?
Ella levanto la vista y sonrió. Saco un rotulador del bolsillo y me cogió la mano. Note sus dedos suaves y cálidos sujetando mi mano en el aire. En ella apunto un numero de un teléfono móvil. Al acabar me soltó la mano y me miró
-No he puesto mi nombre ,porque no creo que nadie mas te escriba su numero en la mano,¿De acuerdo?
-Sonreí y me mire la mano. Ella me la aparto y me dio un beso en la mejilla.
-Hoy no puedo, pero el resto de la semana...soy toda tuya-dijo sonriendo.
Y con esto emprendió el camino hasta la puerta. Me volví a mirar la mano...
-¡Miriam!¡Espera!
Ella se detuvo y se giro para mirarme. Saque mi móvil y comencé a marcar aquellos números escritos en el dorso de mi mano. Ella cruzo los brazos y frunció el entrecejo. Al momento, algo en su pantalón comenzó a sonar. Reconocí que la melodía era American Idiot, de Green day.
Ella sonrío
-Te voy a regalar un poquito de confianza por tu cumpleaños
Mire mi móvil y recordé algo
-¿Cuándo es tu cumpleaños?-dije guardando el móvil en el bolsillo trasero de mi pantalón
Ella me miro, como buscando algo
-Si lo que quieres saber es mi edad, has equivocado la pregunta
Su mirada se posó en mi brazo y se fijo en lo que me sobresalía de los tatuajes de mi brazo izquierdo. Temí que no la gustaran.
-Solo quería saber tu cumpleaños
Se acerco un poco a mi, sin quitar la vista de mi brazo. Luego levanto la mirada y volvió a clavar sus ojos en los míos. Tenia el rostro claro, sincero,... sonrió y se dio la vuelta. La observe mientras caminaba hacia la puerta. Antes de abrirla se giro un poco y volvió a mirarme
-Dos del uno de mil novecientos ochenta y uno.Y dicho esto abrió la puerta y se marcho, aunque yo seguí mirando la puerta, como si aun estuviera allí...
miércoles, noviembre 01, 2006
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3 comentarios:
Ole ese espiritu narrativo,pelirrubio!!!
mejor que el tuyo,no marissa? xD
Realmente me ha encantado el relato de tu segundo encuentro con Miriam, Un encuentro muy romantico, yo siempre he sido una persona muy sensiblera y me han gustado ese tipo de encuentros entre dos desconocidos, que se cruzan la miradas y por azar del destino, se miran, hablan, y tienen una cita.
Se nota cuando un relato esta bien escrito porque, al leerlo visionas en la cabeza la situacion, y la imaginas. es sencillamente excelente
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